La pandemia democratizó la educación virtual

“Educación para todos”, esa consigna que han gritado los colectivos por años parece que por fin se está haciendo realidad gracias a la pandemia, uno de los cambios exponenciales más convulsivos de los últimos tiempos.

En este punto la tecnología tomó, más que nunca, un rol protagónico en la educación invitando a todos los actores implicados: docentes, alumnos, instituciones, a repensar y redibujar los procesos de enseñanza y aprendizaje.

A partir de allí, tendencias como el aula invertida, muy aprovechada por la UIIX, se empezaron a posicionar presentándose como una forma disruptiva de transportar las clases tradicionales a lugares (virtuales) de encuentros dinámicos y vivos, donde abunda el debate y la interacción entre los estudiantes.

Impacto de la pandemia en la educación

El 11 de marzo de 2020 marcó un antes y un después en el mundo entero. Ese día la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró la aparición de una nueva pandemia: El Coronavirus.

Territorios enteros se confinaron y la educación sufrió un gran quiebre. Después de ese anuncio, más de 100 países cerraron por completo su sistema educativo y once más impusieron clausuras locales para contener las cifras de infectados que no paraban de subir, según la UNESCO.

El resto ya es historia y es en este momento cuando la educación online deja de ser una alternativa para convertirse en una necesidad, con el fin de que las escuelas, colegios y universidades pudieran continuar con el calendario académico y así no interrumpir los procesos de aprendizaje y perder la rutina y naturalidad del día a día.

Los profesores, sobre todo, se vieron obligados a renovarse. Ellos venían de una generación en la que lo digital no era una prioridad y mucho menos estaba al alcance de su mano. Y ni qué decir de las instituciones, quienes volcaron todas sus energías en volverse 2.0.

Por fortuna, nosotros ya estábamos un paso adelante, porque siempre hemos creído que el formato de la universidad regular carecía de un cambio extremo y profundo, y es allí cuando la UIIX cobra mayor vida. Somos el lugar donde caminamos de la mano con el futuro.

La educación virtual en medio de brechas digitales

Aproximadamente, solo el 60 % de la población mundial cuenta con las posibilidades de conectarse a Internet, de acuerdo al World Economic Forum. Esto indica que aún en un presente donde la digitalización de la educación es un hecho, las brechas digitales siguen latentes y poniendo al final de la lista a los más vulnerables.

Por ejemplo, el sistema educativo de México, al menos al inicio de la crisis sanitaria, únicamente buscó soluciones de aprendizaje en línea para los colegios privados y universidades dejando al sector público por fuera.

En Colombia, por su parte, que cuenta con una población que alcanza casi los 50 millones de habitantes, hay siete millones de accesos fijos a la red y 28,9 millones de accesos portátiles; lo que significa que un incontable número de personas no sabe ni siquiera lo que es conectarse a Internet.

Una fotografía que habla poco de los necesarios cambios en la formación profesional que Latinoamérica requiere.

Los cambios en la educación virtual que trajo la pandemia

Desde que la tecnología y el acceso masivo a Internet irrumpieron en la vida cotidiana del ser humano, se han venido presentando un sinnúmero de cambios que, aparte de ofrecer facilidad y practicidad, han acelerado procesos y simplificado otros e incluso, realizado una mutación total de los mismos.

Pasamos del popular CD a listas de reproducción en Spotify, de la televisión por cable a las maratones de series en Netflix, del dinero metálico y en tarjetas a las criptomonedas y así, una larga lista de transformaciones que seguramente están marcando solo el comienzo de muchas más que están por venir.

Con la Covid, la educación también se sumó a esta era de ‘giros inesperados’ y le dio paso a diversas tendencias que hoy, a más de dos años de la “nueva normalidad”, continúan haciendo aportes, tales como:

  • Lifelong learning: Aprendizaje a lo largo de la vida para adquirir aptitudes y habilidades transversales capaces de llevar tu carrera profesional a un mayor nivel.
  • Metaverso y Realidad Aumentada: El Metaverso y la Realidad Aumentada promueven una interacción más real con el mundo digital y por ende están un paso más cerca de la educación virtual.
  • Informalización del aprendizaje: Una forma de educación continua en la que se puede aprender de varios tópicos al mismo tiempo en todos los aspectos: social, lúdico, profesional, etc.
  • Automatización de la educación: Ahora un asistente virtual o un bot puede hacer parte de la plantilla docente de una institución, gracias a los avances de la Inteligencia Artificial.
  • Aprendizaje autogestionado: Se trata de la personalización del aprendizaje y de cómo tú lo puedes autodirigir o hacer una autogestión del mismo, con el fin de tomar las decisiones de tu propio proceso formativo.
  • Programación y robótica: La vida está cada vez más automatizada y fueron precisamente estas dos disciplinas las que suavizaron el confinamiento con sus aportes informáticos.
  • Social learning: Es un tipo de aprendizaje basado en la colaboración y pedagogías emergentes como la clase inversa o el design thinking.
  • Otra forma de acreditación: La intrusión del blockchain en el ámbito educativo posibilita la acreditación de competencias adquiridas en entornos informales o corporativos.
  • Enseñanza sin coordenadas: La enseñanza hoy está ‘desubicada’, es decir, ya no tiene una referencia concreta de tiempo y espacio. La red y los dispositivos te dan acceso a la información desde cualquier parte.
  • La ciberseguridad, una asignatura más: En tiempos donde casi todo lo hacemos a través de Internet, es clave saber de ciberseguridad para mantener tus datos personales a salvo.

Nuevos modelos de educación virtual

La adaptación de las clases al entorno digital con motivo de la contingencia sanitaria  y el distanciamiento social no fue una tarea fácil ni para los estudiantes y mucho menos para los centros educativos y sus miembros en general. Todos empezaron a desaprender y a reaprender nuevas formas académicas para sobrevivir a ese momento y para un inminente, pero indefinido regreso a las aulas.

De allí, que se hayan puesto a rodar modelos de aprendizaje híbridos y se haya redefinido el papel del docente hacia un perfil de facilitador y guía, más que de protagonista, como era costumbre.

Herramientas como las plataformas Learning Management System (LMS), que sirven de puente de interacción entre tutores y alumnos y los simuladores virtuales, donde los estudiantes ponen a prueba sus conocimientos sin ir a un laboratorio físico también surgieron con éxito.

Asimismo, los sistemas multimodales o programas de aprendizaje remoto multicanal dispararon su uso. En Sao Paulo, Brasil, lo pusieron en marcha a partir de una estrategia de comunicación que incluía: una campaña de televisión y redes sociales para mantener informados a estudiantes, maestros y padres de familia; llamadas telefónicas o visitas en casa por parte de los profesores y la interacción docente-alumno por medio de una aplicación móvil gratuita.

Igualmente en Perú se implementó el programa multimodal Aprendo en Casa, el cual ha impactado a más del 85 % de la población estudiantil, entre la que se cuenta a los estudiantes con capacidades especiales.

Sin duda, más allá de las nuevas herramientas, la educación debe entenderse e imaginarse como un acompañante de por vida. El mundo es un catalizador de cambio y nosotros debemos ir a su ritmo y en continuo aprendizaje.

La educación y la innovación, el binomio perfecto

En consecuencia de lo anterior, vale la pena dejar en evidencia por qué es importante contar con un postgrado en educación e innovación, que te permita conocer las tendencias y retos de la educación actual, la cual se encuentra en constante cambio.

Nuestro Doctorado en Educación e Innovación es una propuesta pedagógica vanguardista y revolucionaria en México, que surge de la necesidad de formar docentes investigadores de alto nivel en el área de educación con conocimientos y actitudes que contribuyan a desarrollar e innovar procesos pedagógicos aplicables a la realidad educativa y en beneficio de la sociedad.

Así que si tienes formación o una maestría en el área de educación, docencia, ciencias de la educación, psicopedagogía, psicología educativa, artes y humanidades, tecnología e ingenierías, ciencias sociales, de la salud o económicas; este posgrado es para ti.

¡Ven y caminemos juntos esta nueva normalidad!

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